Nuevas investigaciones arqueológicas en El Chorro de Maíta. De espacio a indígena a escenario de dominación colonial

PREMIO NACIONAL DE LA ACADEMIA DE CIENCIAS DE CUBA 2013

Unidad Ejecutora Principal del Resultado: Centro de Investigaciones y Servicios Ambientales y Tecnológicos (CISAT) del CITMA en Holguín.

Autores: Dr. Roberto Valcárcel Rojas(1), M.Sc. Lourdes Pérez Iglesias(1), M.Sc. Elena Guarch Rodríguez(1), Dr. Corinne Hofman(2), Dr. Vernon James Knight(3), Dr. Menno Hoogland(2), Dr. Marcos Martinón-Torres(4), Dr. Darlene Weston(2), Dr. Jason E. Laffoon(2), Dr. Alex Bayliss(6), Dr. Lee A. Newsom(7), Dr. Hayley L. Mickleburgh(2), M.A. Anne van Duijvenbode(2), Dr. Ashley Brooke Persons(3), Dr. Jago Cooper(5),  Juan Guarch Rodríguez(1) y José A. Cruz Ramírez(1).

Filiación de los autores: 17 autores, 7 instituciones; (1) Departamento de Arqueología, CISAT, CITMA, Holguín, (2) Universidad de Leiden (3) Universidad de Alabama (4) Instituto de Arqueología, Universidad Colegio de Londres (5) The British Museum (6) University of Stirling (7) Universidad Estatal de Pensilvania.

Colaboradores científicos: 22 colaboradores, 10 instituciones; Pedro Cruz Ramírez (1), MSc. Marcos Labrada Ochoa (1), Lic. Mercedes Martínez (1), Lic. Yamilka Vargas (1), MSc. Juan E. Jardines (1), Lic. Ileana Rodríguez Pisonero (1), Lic. Yanet Fernández Batista (1), Dr. Rusell Graham (2), Dr. David Golstein (3), Dr. John W. O´Hear (4), Dr. John E. Worth (9), M.A. Paul Noe (5), Lic. Adisney Campos Suárez (1), Lic. Roger Arrazcaeta (6), MSc. Lisette Roura (6), MSc. Ariadna Mendoza (7), MSc. Alejando Fernández Velázques (8), Lic. Marvic Ortueta Milán (10), MSc. Lino Valcárcel Rojas (10), Nidia Leyva (11), Msc. Teresa Zaldivar (11), Msc. Juan Carlos Osorio (11).

Filiación de los colaboradores científicos: (1) Centro de Investigaciones y Servicios ambientales y Tecnológicos, CITMA, Holguín, Departamento de Arqueología, (2) Universidad Estatal de Pensilvania, EUA, (3) Universidad de Carolina del Sur, EUA, (4) Universidad Estatal de Mississippi, EUA, (5) Universidad de Alabama, EUA, (6) Gabinete de Arqueología de la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana, (7)  Colegio San Jerónimo, Universidad de La Habana, (8) Departamento de Ecosistemas Terrestres, CISAT, CITMA, Holguín, (9)  Universidad de West Florida, EUA, (10) Centro de Aplicaciones Tecnológicas y Desarrollo Nuclear (CEADEN), CITMA, La Habana, (11) Museo de sitio El Chorro de Maíta, Holguín.

Comunicación sobre el resultado: Nuevas investigaciones arqueológicas en El Chorro de Maíta. De espacio indígena a escenario de dominación colonial.

Introducción. El Chorro de Maíta (Banes, Holguín), es uno de los sitios arqueológicos más importantes de Cuba y Monumento Patrimonial Nacional. Fue excavado entre 1986 y 1988 hallándose áreas domésticas que rodean un cementerio. Su estudio inicial resaltó los aspectos de excepcionalidad del sitio resultando premio de investigación Nacional de la ACC (1990). Lo singular de sus materiales y restos, y la amplitud del cementerio -considerado indígena y resguardado por un museo de sitio-, convirtieron al lugar en "símbolo del pasado aborigen" sin embargo, se carecía de un reconocimiento general de sus contextos y se desconocía el impacto en estos del vínculo con los europeos. La situación cambió radicalmente a partir de investigaciones realizadas entre los años  2005 y 2012 como parte de proyectos territoriales (Programa científico técnico 03) ejecutados por el Departamento de Arqueología del CISAT (Holguín) en colaboración con instituciones académicas nacionales (4) e internacionales (9). Su objetivo fue ampliar el reconocimiento arqueológico del sitio, ubicar indicios del accionar europeo e interpretar su significado. Se asumió como perspectiva teórica el valor modélico de la ¨dominación¨, tanto en la cotidianidad vivencial como espiritual indígena, y los enfoques de ¨agencia¨ y ¨transculturación¨. Metodológicamente se combinan los aportes de la arqueología histórica y precolonial, una  perspectiva multidisciplinaria y una visión integradora y a la vez comparativa. 

Resultados. Se realizó una completa prospección y nuevas excavaciones, recuperándose abundantes restos  culturales y de fauna, así como muestras para estudios paleobotánicos y de otros tipos. Se precisó un área arqueológica de 34 448 m², 12 448 m² más que lo inicialmente estimado. Se reanalizaron las piezas colectadas entre 1986-1988, identificándose numerosas evidencias hispanas. La obtención de 18 dataciones radiocarbónicas define una ocupación iniciada hacia el siglo XIII DC y vigente al momento del arribo hispano, la cual se extiende durante la primera mitad del siglo XVI. El universo material europeo es mucho mayor que lo inicialmente considerado pero pobre en medios domésticos, herramientas y armas. Se establece un acceso indígena a los objetos y animales europeos pero de carácter reducido (Valcárcel Rojas 2012).

Toda la colección osteológica fue reanalizada. El número de personas inhumadas (133) es mucho mayor al inicialmente considerado (108). Si bien predominan indígenas de origen local (nacidos en el lugar o en espacios cubanos próximos), un novedoso análisis de isótopos de estroncio, carbono y oxígeno, identificó indígenas de diversas partes de Cuba y del Caribe y, en un caso, de Mesoamérica, así como un individuo de África (Laffon 2012). En el mesoamericano se detectan modificaciones craneanas y dentales coincidentes con poblaciones del área maya en Yucatán; se distinguen además, un mestizo con ancestros blanco e indígena, y otro con ancestros blanco y africano, ambos locales (Valcárcel Rojas et al 2011). La identificación inicial (1986-1996) de los objetos en entierros fue rectificada mediante microscopia electrónica, XRF, PIXE y radiografías. No se trata de materiales indígenas sino de objetos relacionados con los europeos, como coral, azabache, guanines (objetos de oro y cobre traídos de Colombia), tela de lino, y cabos de agujetas de latón (Martinón-Torres et al 2012). Se precisan prácticas mortuorias, como el entierro extendido, de origen cristiano. Cambios identitarios como el abandono de la modificación craneana -símbolo étnico indígena-, se originan por la interacción colonial, también determinante de la presencia de individuos cuyo análisis tafonómico precisa entierro con vestidos. Estas situaciones reflejan el control sobre la población y el accionar cristianizador hispano, concentrado en niños e indígenas de la elite.

La cronología radiocarbónica y la tipología de los objetos establece un amplio período de uso del cementerio,  posterior a 1510 y extendida a la primera mitad del siglo XVI y quizás a momentos de su segunda mitad. Más de un tercio de los individuos fueron inhumados con posterioridad al arribo europeo. Los individuos no locales son en su mayoría hombres, más jóvenes que los locales, con menor uso de prácticas mortuorias indígenas y mayor uso de las hispanas. Desde esta perspectiva los locales pudieran pertenecer en gran parte a una misma unidad social mientras que los no locales muestran orígenes diversos, propios de inmigración colonial forzada. La comparación con cementerios atricionales y contextos precolombinos destaca el carácter inusual de la mortalidad de niños indígenas de 5-9 años, al parecer relacionada con muerte catastrófica (posiblemente epidemias). Los indicios de muertes numerosas e inhumaciones continuadas sostienen la idea, aunque no es la única causa de formación del cementerio en tanto detalles del manejo de los cuerpos y restos óseos, y la cronología general, indican una estructuración temporal dilatada. Los aspectos referidos y la ausencia de cementerios en sitios agricultores ceramistas cubanos indican la conformación del cementerio a partir de la interacción con los europeos aunque no puede descartarse la potencial presencia de una pequeña cantidad de entierros precontacto.

Los caracteres de los individuos no locales -incluyendo presencia de una indígena mesoamericana y un africano-, distan de lo reconocido en grupos de inmigrantes precolombinos pero son compatibles con población esclava desplazada por los europeos. La coincidencia de esclavos con indígenas locales en el cementerio (aún no se precisa para la aldea) permite estimar el carácter de encomendados de los últimos en tanto este fue el estatus  dado a la población de la Isla; la encomienda imponía trabajo a cambio de supuesta instrucción religiosa y civilizatoria. El accionar de dominio alcanza la apariencia de la gente y su cotidianeidad, pero no fue un nexo indiferenciado pues una mujer indígena local reportó textiles hispanos y dispuso de ornamentos quizás también entregados por estos. Tal situación apunta a un vínculo selectivo y al control sobre la elite nativa. Los indígenas locales responden buscando modos de conservar sus prácticas tradicionales o conectan estas, de modo sincrético, con las europeas.

Conclusiones. Los resultados conseguidos cambian totalmente la visión del sitio; de símbolo cultural indígena pasa a ser testigo inigualable del momento colonial caribeño menos conocido. El cementerio representa la imposición de una manera diferente (de base cristiana), de manejar la muerte. Se trata de un cementerio colonial (uno de los más antiguos, de este tipo, investigados en el continente) ubicado en el espacio de mayor permanencia poscontacto hasta ahora reconocido arqueologicamente en Las Antillas. Resulta un singular espacio sincrético donde se transforman los modos rituales de la muerte en un inusual contrapunteo que incluye tanto la resistencia ante formas nuevas como su aceptación.

Los datos documentales obtenidos en Cuba y España apoyan la visión del lugar como un pueblo de indios encomendados, el primero identificado arqueológicamente en Las Antillas. Se trata de una aldea indígena cuya población fue movida para cumplir asignaciones laborales en la minería o la agricultura, o quizás las cumplió en el lugar. Esos pueblos pudieron tener otras funciones, además de ser residencia de una fuerza de trabajo local, no descartándose su empleo para concentrar población esclava o desarrollar determinadas actividades económicas. Por primera vez un espacio de este tipo pudo ser documentado, registrándose su naturaleza transcultural. Hay identidades construidas por el ajuste al ambiente colonial, como los ¨indios¨ (gente que abandona o se ve obligada a dejar sus símbolos de identidad y desarrollar modos de vida de carácter colonial), y otras construidas desde la mezcla étnica y cultural (mestizos). Son resultados de un proceso de etnogénesis, nunca antes registrado arqueológicamente en sitios antillanos de este tipo, del que emergen productos humanos y culturales nuevos. Algunos de estos individuos por su nacimiento local pueden considerarse criollos, de los más antiguos reconocidos por la arqueología en Las Antillas. Es un escenario donde se formula una cultura múltiple y se da el entremezclado étnico que marcaría la futura conformación de lo cubano; niega la idea de colapso inmediato y total, y muestra la continuidad del universo indígena más allá de los momentos de conquista, apareciendo indígenas e “indios” con un protagonismo, fuerza y capacidad de resistencia y ajuste que la historia tradicional no percibe.

Originalidad científica e impacto científico, social y económico. Los resultados conseguidos no son solo novedosos y de enorme importancia para construir una historia más objetiva y menos colonial, verdaderamente congruente con el ideal de independencia y capacidad de integración étnica y cultural que Cuba reivindica, y que debe asumir la participación del indígena y el valor de su legado. También reflejan el valor de la arqueología para impactar nuestra sociedad en su relación con el patrimonio y la historia en correspondencia con los actuales lineamientos para el desarrollo económico y social en lo que respecta al desarrollo de las investigaciones sociales y humanísticas, la defensa de la identidad y la conservación de nuestro patrimonio.

La investigación revoluciona los métodos y enfoques de la arqueología cubana y su visibilidad internacional. Su intensa divulgación en entornos académicos internacionales es una de la de más alcance para una investigación arqueológica en la isla. Incluye 29 publicaciones científicas, algunas en medios de alto impacto como Archaeometry, Journal of Archaeological Science, Journal of Anthropological Archaeology eInternational Journal of Historical Archaeology, 43 presentaciones en eventos científicos, entre ellos congresos de la Sociedad de Arqueología Americana y de la Asociación Internacional de Arqueología del Caribe, y 21 conferencias en  espacios como la Universidad Metropolitana de Londres, Universidad de Leiden, Universidad de Alabama o el Museo del Oro Zenú. La colaboración internacional aportó la contribución de expertos de primer nivel y de instituciones de liderazgo mundial, así como recursos técnicos, apoyo logístico, y posibilidades de superación por un valor de 105 828.8 CUC (80 173.3 euros). La obtención de un doctorado cum laude en una institución extranjera por el especialista cubano que coordinó la investigación, demuestra el reconocimiento internacional a los resultados conseguidos y a la práctica arqueológica cubana. La consecución de otros tres doctorados y dos maestrías asociadas a la investigación o donde se usan sus resultados, refiere su carácter formador, expresado además en dos cursos de posgrado de carácter internacional. También apunta a la inmediata recepción y aceptación de sus datos; estos se recogen por el momento en al menos 2 libros y 4 artículos no asociados a la investigación, y se han reconocido como logros importantes de la investigación arqueológica en Holguín, Cuba y el Caribe.

Metodológicamente se ofrece un esquema multidisciplinario nunca antes implementado en Cuba para sitios con estos caracteres, que cambia lo que sabemos sobre tales espacios y sienta un precedente clave para la arqueología cubana y caribeña. Se usan por primera vez ciertas técnicas, como un innovador modelaje cronológico a partir de análisis bayesiano, un análisis de isótopos de estroncio, carbono y oxígeno con fines de determinación de origen territorial, y la investigación de arqueometalurgia más completa en el Caribe hasta el momento. Se implementa además un estudio que vuelve sobre los materiales arqueológicos disponibles y busca reducir la afectación al patrimonio arqueológico y con ello dar sostenibilidad a un bien no renovable. Dicha práctica y las informaciones conseguidas -incluyendo un dictamen del estado de conservación del sitio-, mejoran la protección de un Monumento Nacional y apoyan la labor que desarrolla el museo, así como su trabajo con el público y la comunidad.

La amplia divulgación nacional e internacional de los resultados (36 artículos en los principales espacios de noticias cubanos o en medios como BBC, The New Tork Times, y American Archaeology, y al menos 13 presentaciones en radio y televisión nacional y provincial), contribuyeron a sensibilizar al público general con la arqueología cubana y a darle una nueva imagen de la presencia indígena en nuestra historia y cultura. La positiva recepción de los resultados entre historiadores, educadores, y conservadores del patrimonio ha incrementado el reconocimiento local y nacional de la arqueología como disciplina de investigación social. Determinó además el diseño e inicio de dos nuevos proyectos de investigación que estudian los procesos de conformación del panorama socio histórico colonial holguinero, buscando la participación indígena, así como la creación de un espacio permanente de debate dirigido al estudio del tema y a incorporar la visión y los datos arqueológicos en la valoración de la historia y la cultura local y nacional (Taller de estudios del indígena y su legado). Sin dudas, gracias a estas investigaciones hoy no solo vemos a El Chorro de Maíta de un modo diferente, sino también a nuestra historia y a nuestra arqueología.

Referencias citadas

Laffoon, J.  (2012): Patterns of Paleomobility in the Ancient Antilles. An Isotopic Approach. Doctoral dissertation. Faculty of Archaeology, Leiden University, Leiden. Disponible en https://openaccess.leidenuniv.nl/handle

Martinón-Torres, M., Valcárcel Rojas, R., Sáenz Samper, J. y M. F. Guerra (2012): Metallic encounters in Cuba: the Technology, Exchange and Meaning of metals before and after Columbus. Journal of Anthropological Archaeology (31):439-454.

Valcárcel Rojas, R. (2012): Interacción colonial en un pueblo de indios encomendados. El Chorro de Maíta, Cuba. Tesis doctoral, Leiden University, Leiden. Disponible en https://openaccess.leidenuniv.nl/handle/1887/20153.

Valcárcel Rojas, R., D. Weston, H. L. Mickleburgh, J. Laffoon y A. van Duijvenbode (2011): El Chorro de Maíta: A Diverse Approach to a Context of Diversity. En Communities in Contact. Essays in Archaeology, Ethnohistory and Ethnography of the Amerindian Circum-Caribbean, editado por C. Hofman y A. van Duijvenbode, pp. 225-252. Sidestone Press, Leiden.

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