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René Herrera Fritot (1895 - 1968)
Nació en Guanabacoa, La Habana, Cuba, el 15 de abril y falleció en La Habana, Cuba, el 14 de enero. Arqueólogo y Antropólogo. Fue un acucioso investigador en disciplinas científicas tales como la Botánica, la Geología y la Mineralogía, aunque se destacó especialmente en la Arqueología Indo-antillana y en la Antropología Física, a las que contribuyó con importantes aportes tanto en el ámbito nacional como en el internacional. Se graduó de Bachiller en Ciencias y Letras, en 1912; en el propio año ingresó a la Universidad de La Habana para realizar estudios de Ingeniería Civil y Eléctrica, y con posterioridad de Ciencias Naturales. Entre 1915 y 1919 ocupó el cargo de Ayudante en la Cátedra de Geología y Mineralogía.
Desde 1920 hasta 1922 se desempeñó como delineante proyectista en la Marina de Guerra Nacional y en la Sinclair Cuba Oil Company, donde diseñó diversos aparatos mecánicos. En 1923, ocupó la Ayudantía en la Cátedra de Antropología, y trabajó con las colecciones del destacado Antropólogo Físico e Investigador Arqueológico: Luis Montané, quien fuera primer Profesor Titular de Antropología de la Universidad de La Habana. Durante esta etapa montó un gran número de exhibiciones, hasta que renunció a esa plaza en 1924, con el objetivo de realizar estudios especializados en los Estados Unidos.
Ya en Nueva York, además de trabajar en una industria para sostener a su familia, acumuló notables conocimientos sobre Antropología General, Antropología de América, Geología y Paleontología, adentrándose en los modernos sistemas de clasificación y presentación de ejemplares en exhibiciones museológicas. Regresó a Cuba en 1927, y acometió uno de sus importantes aportes iniciales a la Antropología y a la Arqueología cubanas, con la creación, ordenamiento y conservación del "Museo Geológico Herrera", que exhibía en su propia casa. Dicho lugar se convirtió, de hecho, en el primer Laboratorio analítico del Museo de Mineralogía de la Universidad de La Habana, donde su organizador disertaba acerca de las muestras y evidencias por él atesoradas, las cuales se encontraban debidamente clasificadas y conservadas.
Al retornar al país, Herrera Fritot se encontró la Universidad de La Habana clausurada por el dictador Gerardo Machado, quien había ordenado, por Decreto de 11 de mayo de 1927, la suspensión parcial de los cursos universitarios, ante las protestas estudiantiles en contra del Rector y de su propio Gobierno. Fue por ello que ejerció como Ingeniero Auxiliar en la Secretaria de Obras Públicas, entre 1928 y 1930, a cargo de la dirección de una parte de la Carretera Central, en el tramo de Santa Clara a Placetas, correspondiente a la antigua la provincia de Las Villas. Durante sus tiempos libres realizó importantes observaciones geológicas en dicha zona.
Durante 1934 obtuvo el grado de Doctor en Ciencias Naturales, por la Universidad de la Habana, y en ese mismo año fue nombrado Ayudante graduado de la Facultad de Ciencias, en el propio alto centro docente. Dos años más tarde fue ascendido a Profesor Agregado de la Cátedra de Antropología Jurídica, plaza que compartió con la de Preparador del Museo Montané. En el desempeño de esta última labor, efectuó el traslado y remontaje total de aquel Museo, sin provocar pérdidas ni deterioros en los ejemplares de la Colección; logró, además, enriquecer la muestra a través de donaciones particulares y de sus propias exploraciones por el territorio nacional.
Entre los años 1946 y 1948 participó en una expedición arqueológica cubana que visitó Jamaica, Haití, Santo Domingo, Islas Vírgenes y Puerto Rico, así como realizó investigaciones en Guatemala (Kaminal Juyú) y Honduras (Copán, Camayagua y Lago Yojoa). Fue designado Huésped de Honor del Gobierno de la República de Honduras, en agosto de 1946, durante su asistencia a la Primera Conferencia Internacional de Arqueólogos del Caribe efectuada en ese país.
En 1947 dictó un curso de Antropología General para los Licenciados en Filosofía de la Universidad de Santo Domingo, fundó allí el Instituto de Investigaciones Antropológicas, ordenó y clasificó las colecciones arqueológicas de su Museo Nacional, y como miembro clasificador y catalogador del Patronato Interamericano Pro Restauración de "La Isabela" (primera ciudad fundada por Cristóbal Colón en el Nuevo Mundo), realizó importantes trabajos de investigación sobre su emplazamiento, que le valieron la obtención de la Orden Heráldica Cristóbal Colón, con el grado de Oficial, en agosto del propio año.
Uno de sus más destacados aportes a la Arqueología en Cuba, fue su participación en la fundación del denominado Grupo Guamá, primera Institución Arqueológica de Cuba durante el período republicano, junto a los Doctores Oswaldo Morales Patiño y Fernando Royo Guardia, de la cual dirigió el Museo Etnológico, situado en su propia casa, y donde se esforzó por logra la participación de algunos de los más destacados científicos de aquel momento, así como de muchos de sus discípulos. Durante aquellos años comenzó a interesarse por los estudios craneotrigonométricos (Sistema Imbelloni) de los cráneos deformados de las Antillas. A sus aportes anteriores se añade la gran cantidad de evidencias que dejó clasificadas, así como los ejemplares cuya autenticidad determinó.
En la Reunión de Arqueólogos del Caribe, celebrada en La Habana del 12 al 16 de septiembre de 1950, presentó una ponencia sobre un trabajo comparativo de la tipología material de los tres grupos culturales Indocubanos considerados en aquel momento, y sobre la morfología craneana correspondiente, el cual había sido fruto de las investigaciones realizadas junto al Dr. Irving Rouse, destacado Arqueólogo norteamericano de la Universidad de Yale, EE.UU. Como resultado de ello, el evento acordó tres nuevas denominaciones para aquellos grupos: Complejos I, o cultura del barro; Complejo II, o cultura de la piedra; y Complejo III, o cultura del barro o alfarería.
Tras el triunfo de la Revolución de 1959 fue llamado a trabajar para la Comisión Nacional de la Academia de Ciencias de Cuba por su entonces Presidente, Capitán Antonio Núñez Jiménez, por lo cual abandonó la jubilación de que disfrutaba como antiguo Profesor Universitario, y a partir de entonces brindó nuevos e innumerables servicios, sobre todo en lo concerniente a la organización del Departamento de Antropología, en el cual colaboró hasta su fallecimiento, junto a los Doctores Ernesto Tabío Palma y Manuel Rivero de la Calle.
Durante este período efectuó nuevas investigaciones y completó otras, entre las que se destacan sus trabajos sobre los cráneos deformados, el amplio Sistema de Craneotrigonometría, con la creación de nuevas mediciones e índices, así como nuevas obras sobre Arqueología y Osteología. Realizó, además, algunas excursiones geológicas en las provincias de La Habana y Pinar del Río, e impartió numerosas conferencias públicas sobre los aborígenes de Cuba, de Santo Domingo y del resto de Las Antillas. Publicó valiosos trabajos de divulgación en los periódicos cubanos Información y La Caleta, así como en los rotativos venezolanos El Farol y El Nacional. Antes de morir donó su Biblioteca al Departamento de Antropología de la Academia de Ciencias de Cuba.
Caballero de la Orden Nacional de Mérito "Carlos Manuel de Céspedes". Socio Titular de la Sociedad Cubana de Historia Natural "Felipe Poey", de la Junta Nacional de Arqueología y Etnología, así como de la Sociedad Colombista Panamericana. Asesor Técnico del Instituto Antropológico Dominicano. Socio Correspondiente de la Sociedad Antropológica de Santo Domingo, de la Florida Anthropological Society, de la National Geographic Society, de la Sociedad Argentina Americanista y de la Sociedad de Antropólogos del Caribe. Miembro de la Sociedad Cubana de Botánica, de la Sociedad Malacológica “Carlos de la Torre” y de la Sociedad Espeleológica de Cuba. Una sala del actual Instituto de Antropología ostenta actualmente su nombre, como homenaje a su memoria. |